Se puede considerar la competitividad empresarial en un doble
aspecto; como competitividad interna y como competitividad externa.
La competitividad interna está referida a la competencia de la
empresa consigo misma a partir de la comparación de su eficiencia en
el tiempo y de la eficiencia de sus estructuras internas (productivas
y de servicios.) Este tipo de análisis resulta esencial para
encontrar reservas internas de eficiencia pero por lo general se le
confiere menos importancia que al análisis competitivo externo, el
cual expresa el concepto más debatido, divulgado y analizado
universalmente. Analizar la competitividad en una empresa requiere de
al menos un comité evaluador que determine a partir de cálculos de
productividad cual es la efectividad en promedio mensual y anual de
ganancia entre departamentos internos o comparar con departamentos de
otra sede o compañía, también evaluar propiamente cual es el nivel
de motivación y auto excelencia de los trabajadores de tales
departamentos a fin de establecer cual es el método que utilizan
para determinarse a mejorar sus números de producción. La
competitividad no es solamente el hecho de establecerse un rival de
producción, sino que a nivel empresarial permite expresar cual es el
área empresarial de crecimiento más rápido y expansivo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario