La
administración de un negocio incluye el rendimiento o la gestión de
las operaciones de negocio y la toma de decisiones, así como la
organización eficiente de personas y otros recursos para las
actividades hacia las metas y objetivos comunes. En algunos análisis,
las herramientas de diagnóstico, análisis, gestión, diseño e
indicadores son vistos como un subconjunto de la administración,
específicamente asociada con los aspectos técnicos y operativos de
una organización, como funciones funciones ejecutivas o
estratégicas. Alternativamente, pueden hacer referencia a la
actuación burocrática o funcional de las tareas rutinarias de
oficina, por lo general orientada internamente y más reactiva que
pro-activa. Quienes tienen la potestad de ejecutar dichas funciones,
o ser asignados para ejecutarlas, se involucran para cumplir con las
metas de la organización.
Todas
las empresas en algún punto sienten la necesidad de evaluar al
colectivo de trabajadores, cómo se relacionan entre ellos y cómo lo
hacen además con su contexto, el no hacerlo es eludir un medio para
la eficiencia. Al momento de evaluar el rendimiento es necesario
saber cuales son los elementos influyentes, perfil del colectivo o
del empleado, metas empresariales logradas, fallidas o inconclusas,
además de la renovación de objetivos, cambios o mejoras de las
directrices y protocolos ejecutados en cada tarea.
